Recursos Humanos envía una carta amenazante a cientos de personas trabajadoras y abre un expediente a dos delegados de los sindicatos que convocaron la última huelga
La que pretende ser la primera eléctrica del mundo ha iniciado una campaña de acoso contra las organizaciones sindicales y contra las personas trabajadoras, en lugar de solucionar sus justas reivindicaciones. Iberdrola rastreó los movimientos de quienes participaron en las asambleas informativas previas a la huelga del 19 de junio y les envió una carta en la que les acusa de incumplir su jornada. También expuso los datos sensibles de la plantilla, puso en riesgo su información retributiva y expedientó a dos representantes sindicales.
El mismo día que Iberdrola presumió de ser “la primera eléctrica certificada a nivel mundial por su gestión del bienestar psicoemocional” de la plantilla, cientos de trabajadores y trabajadoras recibieron una carta amenazante en la que la dirección de Recursos Humanos les acusaba de haber trabajado media hora menos de la estipulada en el convenio colectivo, cuando la plantilla tiene flexibilidad horaria y hace miles de horas extra anuales
CCOO y UGT denuncian que la eléctrica controló de forma ilegal su asistencia a las asambleas que se convocaron antes de la última huelga, lo que supone un claro ataque a la libertad sindical y a los derechos de la plantilla. También abrió un expediente a dos de sus representantes, por su papel en aquellas reuniones sindicales.
Y, por si esto no fuera suficiente, la dirección de Recursos Humanos envió varias cartas por correo ordinario a los domicilios de sus trabajadores y trabajadoras con datos económicos y retributivos. Los dos sindicatos han puesto el caso en manos de la Agencia Española de Protección de Datos porque entienden que se ha expuesto información sensible de forma innecesaria y temeraria. También acudirán al juzgado para denunciar la conducta de la dirección y para defender los derechos de la plantilla de Iberdrola.
Esta estrategia demuestra, según UGT y CCOO, la falta de respeto de la dirección a las personas trabajadoras y un preocupante alejamiento de la realidad. La eléctrica solo busca el reconocimiento externo a través de la validación mediante certificados, rankings de satisfacción y auditores, cuando la realidad es bien distinta y cuando se atacan los derechos fundamentales de la plantilla y de sus representantes.
En su 125 aniversario, la dirección de Iberdrola rompe el equilibrio de las relaciones laborales y los vínculos que ha mantenido con los sindicatos durante los últimos 30 años. El respeto a la actividad sindical y la defensa colectiva de los derechos de la plantilla ha sido una constante.