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El Sector Automovilístico de UGT FICA apuesta por la jornada de 32 horas semanales
La medida puede generar nuevas contrataciones, reducir el desempleo y facilitar empleo a colectivos con dificultades
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El Sector Automovilístico de UGT FICA apuesta por la jornada de 32 horas semanales

Reitera su firme apuesta por la implantación progresiva de la jornada laboral de 32 horas distribuidas en cuatro días de trabajo, sin reducción salarial

 

 
UGT FICA considera que esta medida constituye una respuesta eficaz a los retos actuales del mercado laboral y una herramienta fundamental para avanzar hacia un modelo productivo más moderno, eficiente y centrado en las personas.
La reducción de la jornada laboral representa una oportunidad para mejorar la calidad de vida de las personas trabajadoras, favoreciendo un mejor equilibrio entre la vida profesional, personal y familiar. En una sociedad cada vez más exigente y marcada por cambios tecnológicos constantes, disponer de más tiempo para el descanso, la formación, el cuidado de familiares y el desarrollo personal se ha convertido en una necesidad social y laboral.
020626 Cadena ensamblajeEl Sindicato defiende que la reducción del tiempo de trabajo, manteniendo los salarios actuales, puede contribuir a una distribución más equitativa del empleo. La experiencia de distintos países y empresas que han puesto en marcha proyectos piloto demuestra que una mejor organización del tiempo de trabajo puede generar nuevas oportunidades de contratación, reducir el desempleo y facilitar el acceso al mercado laboral a colectivos con mayores dificultades de inserción.
Asimismo, UGT FICA entiende que la jornada de 32 horas puede favorecer un incremento de la productividad. Numerosos estudios evidencian que las personas trabajadoras que cuentan con mejores condiciones laborales presentan mayores niveles de motivación, compromiso y rendimiento. La disminución del estrés, el agotamiento y el absentismo laboral repercute positivamente tanto en la salud de la plantilla como en los resultados de las empresas.
En el sector industrial y, particularmente, en el ámbito de la automoción, la transformación tecnológica y la digitalización está modificando profundamente los procesos productivos. La automatización de tareas, la implantación de nuevas tecnologías y el desarrollo de sistemas más eficientes permiten plantear una reorganización del trabajo que haga compatible la reducción de jornada con el mantenimiento o incluso la mejora de la competitividad empresarial.
UGT FICA considera que este proceso debe desarrollarse mediante el diálogo social y la negociación colectiva, garantizando siempre la participación de las personas trabajadoras y sus representantes. La implantación de la jornada de 32 horas debe realizarse de manera gradual, flexible y adaptada a las características de cada sector productivo, teniendo en cuenta las necesidades organizativas de las empresas y las particularidades de cada actividad.
Del mismo modo, resulta imprescindible que las administraciones públicas impulsen medidas de apoyo que faciliten esta transición, especialmente en pequeñas y medianas empresas. Los incentivos a la innovación, la formación continua y la modernización de los procesos productivos pueden desempeñar un papel clave para garantizar el éxito de este modelo laboral.
La reducción de la jornada laboral también tiene efectos positivos sobre la salud física y mental de las personas trabajadoras. Disponer de más tiempo libre permite reducir los niveles de estrés, mejorar el descanso y fomentar hábitos de vida saludables. Además, favorece la corresponsabilidad en el ámbito familiar y contribuye a una distribución más equilibrada de las tareas de cuidado.
UGT FICA hace un llamamiento al Gobierno, a las organizaciones empresariales y al conjunto de agentes sociales para continuar avanzando en la construcción de un modelo laboral más justo, equilibrado y adaptado a las necesidades del siglo XXI. La jornada de 32 horas semanales no debe entenderse únicamente como una reivindicación sindical, sino como una apuesta estratégica para mejorar la calidad del empleo, fortalecer la cohesión social y promover un crecimiento económico sostenible.
En definitiva, la implantación progresiva de la semana laboral de cuatro días constituye una oportunidad para avanzar hacia una sociedad más moderna, igualitaria y eficiente. Reducir la jornada laboral no significa trabajar menos, sino trabajar mejor, aprovechar de manera más inteligente los recursos disponibles y situar el bienestar de las personas en el centro de las políticas laborales y económicas.