BIC GRAPHIC carece de ética y responsabilidad frente a su plantilla por el COVID-19

UGT FICA Catalunya rechaza la medida presentada por la empresa y lamenta la falta de sensibilidad de la Dirección con una plantilla que lleva años demostrando su responsabilidad hacia la empresa

200506 ERTE en BIC

BIC GRAPHIC EUROPE, S.A. ha presentado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo Temporal que afecta a la totalidad de la plantilla. La empresa, que cuenta con su único centro en Tarragona, es filial del Grupo multinacional BIC.

El pasado 23 de abril la Dirección de la empresa comunicó su intención de reducir la jornada mensual en un 70% hasta el 31 de Diciembre de este año a un total de 300 trabajadores y trabajadoras como consecuencias de las repercusiones sobre la actividad productiva que el COVID-19 está teniendo en todo el mundo.

Es lamentable cómo la nueva Dirección de Empresa sea tan insensible ante esta situación y anteponga los intereses empresariales sobre los personales de la plantilla. Los valores BIC, como la responsabilidad o la ética, son meras palabras de marketing y maquillaje cuando se trata de aplicarlas a la plantilla de BIC Graphic Europe.

Los últimos datos presentados por la empresa, correspondientes al ejercicio de 2018, registran unas ventas próximas a los 40 millones de euros en facturación y unos beneficios de 2 millones de Euros. La plantilla lleva años realizando  sacrificios para garantizar la viabilidad de la empresa, como la congelación salarial desde el año 2012, varios ERE´s o la modificación de las condiciones de trabajo, respondiendo responsablemente cuando ha sido necesario.

Es decepcionante observar cómo el Grupo BIC pretende salir de esta crisis sanitaria, que nos afecta a todas las partes, sin tener en cuenta los perjuicios que esta decisión supone para el conjunto de los y las trabajadoras. La falta de medidas de acompañamiento social evidencia lo poco que valora el Grupo BIC a su plantilla.

Desde UGT FICA Cataluña rechazamos las medidas propuestas por considerar que tan sólo están basadas en decisiones empresariales al objeto de reducir los efectos económicos ocasionados por el COVID-19, sin tener en cuenta las gravosas consecuencias para el conjunto de trabajadoras y trabajadores tanto a nivel económico como de conciliación de la vida familiar y laboral.