Primero de Mayo: Es hora de dignificar el sector agrario

La pandemia de COVID-19 ha puesto el foco en un sector esencial para la población pero con unas condiciones laborales precarias e indignas del siglo XXI

 

200430 trabajo agrarioEl sector agrario español es uno de los sectores básicos que está manteniendo el abastecimiento de la población durante la pandemia del COVID-19. A pesar de ser un sector esencial de nuestra economía, cada vez son menos los temporeros y temporeras españoles que se aventuran a trabajar en el campo. Prueba de ellos son los 54.900 empleos agrarios que se destruyeron en el último año, un 6,54% del total, de los que 9.100 correspondieron al primer trimestre de este año.

El escaso atractivo del campo para los trabajadores y trabajadoras españoles no es nuevo. Los bajos salarios, unidos a unas condiciones laborales precarias, su carácter estacional y una climatología que no siempre acompaña, hacen que el trabajo en el campo esté cada vez más alejado de las preferencias del mercado laboral español.

Por si esto fuera poco, la legislación laboral de nuestro país tampoco favorece el desarrollo de esta actividad ya que el sector no cuenta con un convenio colectivo de carácter estatal que homogeneice y asegure unas condiciones laborales mínimas para todos los trabajadores agrarios. Tampoco los empresarios ayudan mucho en esta labor porque los incumplimientos de los convenios provinciales firmados por parte de las patronales agrarias son reiterados, y algunas todavía se niegan a aplicar el Salario Mínimo Interprofesional a sus trabajadores a pesar de ser de obligado cumplimiento.

En este contexto no es de extrañar que muchos trabajadores prefieran cambiar de sector y dejar el campo para dedicarse a otras actividades económicas que ofrecen más estabilidad y mejores condiciones de trabajo.

En UGT FICA estamos convencidos de que una de las prioridades que nos ha enseñado la pandemia del COVID-19 es la necesidad de contar con un modelo agrario para nuestro país que dignifique a sus trabajadores y trabajadoras, tanto españoles como migrantes, ofreciendo unas condiciones laborales dignas y acordes con el siglo en que vivimos, además de contribuir a garantizar la estabilidad de las poblaciones rurales y a evitar la llamada España vaciada.

Por eso, de cara a este Primero de Mayo, desde UGT FICA vamos a seguir exigiendo un convenio estatal del campo que proteja a unos trabajadores y trabajadoras que están poniendo todo de su parte en estos momentos tan díficiles para asegurar el abastecimiento de los productos esenciales para toda la población. Es prioritario y urgente conseguir que se regulen de una vez por todas sus condiciones laborales en todo el territorio español.

Nuestra Federación lleva años luchando con todas sus fuerzas para erradicar los abusos que sufren muchos temporeros y temporeras. Realizamos visitas a las explotaciones agrarias para informar a los trabajadores de sus derechos y supervisamos que los alojamientos que ofrecen los empresarios tengan unas condiciones dignas. Cuando no es así, procedemos a denunciar ante la Inspección de Trabajo. Llevamos años reclamando la implicación directa de las distintas Administraciones y de todos los agentes sociales para erradicar la explotación laboral en el campo, exigiendo que se revisen y refuercen los mecanismos existentes y, sobre todo, urgiendo a que se proporcione a la Inspección de Trabajo de los medios necesarios para que lleve a cabo su labor y garantice una presencia efectiva durante las campañas agrarias, al igual que a las fuerzas de seguridad del estado.

Desde UGT FICA vamos a seguir persiguiendo el fraude y la explotación de los trabajadores y trabajadoras del campo por parte algunos empresarios que persisten en negarse a aplicar los convenios colectivos provinciales. Y vamos a seguir reclamando al Gobierno cambios normativos de cotización de las peonadas), que se aumente la dotación de la Inspección de Trabajo para perseguir las prácticas abusivas, además de hacer efectiva de una vez por todas la integración de los trabajadores agrarios en el régimen general.