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Cada día sin la renta mínima vital es un día perdido para la supervivencia de las familias de nuestro país

UGT propone una renta extraordinaria y coyuntural. Reclama continuar profundizando en la protección de las personas en esta crisis, sobre todo de los colectivos más vulnerables. El sindicato demanda un acuerdo con el Gobierno y la patronal para sentar las bases de la deshibernación de la economía que asegure los derechos de las personas trabajadoras.

La Unión General de Trabajadores reclama la necesidad de una renta mínima vital para atender la protección de las personas en situación de mayor vulnerabilidad que están sufriendo más esta crisis del coronavirus. Para el sindicato, hay que acelerar ya los procesos para no dejar a nadie atrás, ya que mucha gente no tiene tiempo y necesita esta renta cuanto antes. Cada día sin la renta mínima vital es un día más que las familias no tienen recursos para poder vivir.

Así lo ha reiterado en el día de hoy el Secretario General del sindicato, Pepe Álvarez, al propio Gobierno, en la exigencia de que se apruebe ya y se ponga en marcha de manera inmediata ante la vulnerabilidad del millón y medio de personas sin ingresos. Muchas personas no tienen prestaciones, otras muchas que trabajaban en economía sumergida tampoco acceden a ningún tipo de ingreso, y por supuesto, nadie puede buscar trabajo en la actual situación de confinamiento.

El sindicato considera que esta renta es imprescindible. Entiende que la inmediatez es la que marca el carácter temporal de esta prestación coyuntural y extraordinaria, y ello conlleva una gestión ágil. No obstante, UGT no renuncia a la demanda sindical de aprobar una prestación de ingresos mínimos con carácter permanente, que deberá negociarse buscando los mayores consensos posibles.

Más medidas de protección para las personas

La Unión General de Trabajadores valora las medidas de protección aprobadas hasta ahora por el Gobierno, como el permiso retribuido recuperable o los 600 millones de euros destinados a los Servicios Sociales de los Ayuntamientos de nuestro país, así como el reforzamiento de la plantilla del Servicio Público de Empleo Estatal para agilizar estos procesos y asegurar lo antes posible las prestaciones para las personas. Sin embargo, continúa reclamando medidas como la aprobación de esta renta para la protección de los colectivos más vulnerables.

Por otro lado, Pepe Álvarez volvió a reclamar la dotación de Equipos de Protección Individual (EPI) y medidas de seguridad para los trabajadores y trabajadoras que tienen que seguir en sus empleos, a la vez que volvió a exigir el control de los precios sobre estos productos, que son básicos para asegurar la protección sanitaria de la población, y evitar así la especulación. En este sentido, señaló que la garantía a la salud no debe depender de la capacidad económica de las personas para acceder a las mascarillas, y que habría que sancionar a los que pretenden hacer negocio a costa de la salud de las personas aprovechando esta pandemia.

Promover una deshibernación de la economía digna para las personas trabajadoras

Para UGT, tras asegurar la protección del conjunto de la población de nuestro país, y atajar la crisis sanitaria, es fundamental sentar las bases laborales para afrontar la reactivación de la economía con plenas garantías para los trabajadores y trabajadoras.

En este sentido, el sindicato considera que es fundamental asegurar el empleo en esa fase de tránsito a la reactivación económica, por lo que será necesario acordar con el Gobierno y con las organizaciones empresariales fórmulas para mantener los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) como el elemento principal para asegurar los puestos de trabajo y evitar así los despidos, promoviendo una desescalada digna para los trabajadores y trabajadoras y ayudando a las empresas a afrontar esta situación, intentando mantener el tejido productivo lo más intacto posible para su reactivación plena.

Una desescalada en la que el sindicato reclama el reforzamiento de los derechos laborales de algunos colectivos más vulnerables, como los fijos discontinuos o las personas trabajadoras en periodo de prueba que fueron despedidos con motivo de esta crisis, sin ninguna indemnización.

Todo ello, en el objetivo fundamental de que la crisis sanitaria no repercuta en una crisis económica y de derechos para todos los trabajadores y trabajadoras, y se armen los pilares fundamentales para una reactivación económica digna, eficiente y con derechos.