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DeclaraciĆ³n de los interlocutores sociales europeos sobre COVID-19

Firmada por los Secretarios Genrales de CES, BusinessEurope, CEEP, SMEUnited ante la emergencia por el brote de Covid-19

La empatía de las organizaciones patronales y sindicales europeas están con las familias de aquellos que ya han perdido a sus seres queridos por culpa del COVID-19, y nuestra gratitud es para los trabajadores y las empresas que ya están mostrando un coraje y una resistencia excepcionales, tanto para tratar a los enfermos como para mantener los bienes y servicios vitales de los que todos dependemos. Estamos siguiendo de cerca los acontecimientos de la dramática emergencia de la epidemia del COVID-19 en toda Europa y estamos a la vanguardia, particularmente dentro de los Estados miembros, del diseño y la aplicación de las medidas extraordinarias para ayudar a las empresas y los trabajadores a hacer frente a esta emergencia.

Los interlocutores sociales europeos apoyamos el conjunto de medidas anunciadas por la Comisión Europea el 13 de marzo y el Banco Central Europeo en los últimos días y estamos en estrecho contacto con la Comisión para contribuir a garantizar una aplicación rápida y eficaz, que vendrá a sumarse, y en apoyo de, las medidas nacionales que han sido y van a ser debatidas entre los interlocutores sociales nacionales y los gobiernos nacionales.

Los interlocutores sociales europeos instan al Eurogrupo y al Consejo de Ministros de Economía y Finanzas (ECOFIN), reunidos los días 16 y 17 de marzo, a que aprueben todas las medidas propuestas por la Comisión Europea hasta el momento, sin demora, ni con cambios que puedan debilitar su impacto.

Los interlocutores sociales instamos a los gobiernos a que aprueben en particular las medidas previstas:

el pleno aprovechamiento temporal de la flexibilidad incorporada en los objetivos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, incluida la consideración de su suspensión temporal mediante el uso de la cláusula de escape general;

evitar las distorsiones del mercado único, incluidas las prohibiciones y restricciones a la exportación y especialmente para la exportación de equipo médico y medicamentos, y dejar de cerrar las fronteras para las mercancías; la salvaguardia de todas las modalidades de transporte de mercancías es una prioridad dentro de la UE, que también tiene un papel esencial que desempeñar en la coordinación e información sobre las medidas adoptadas en los Estados miembros;

alentar el gasto y la inversión de los Estados Miembros, en particular para reforzar el personal, el equipo y los medios de los servicios nacionales de salud, los sistemas de protección social y otros servicios de interés general;

movilizar los fondos estructurales no utilizados y otros fondos de la UE para ayudar a los Estados miembros a garantizar el apoyo financiero y de ingresos a los trabajadores afectados por el desempleo o la suspensión del trabajo, incluidos los trabajadores atípicos y los trabajadores por cuenta propia;

garantizar el acceso al crédito y el apoyo financiero a las empresas, especialmente a todo tipo de PYMEs, afectadas por medidas de bloqueo y de emergencia, con una intervención coordinada del presupuesto de la UE, el BCE, el BEI y los bancos de promoción nacionales;

activar el fondo de solidaridad para catástrofes naturales y cualquier otra financiación disponible a nivel de la UE;

también deben reconocerse los esfuerzos de la Comisión Europea por desplegar una flexibilidad total dentro de las normas sobre ayudas estatales.
Los Estados Miembros deberían hacer participar a los interlocutores sociales nacionales en la elaboración y aplicación de las medidas nacionales.

Es necesario hacer todo lo posible para ayudar a los trabajadores, las empresas, las actividades económicas y los servicios públicos a sobrevivir a la crisis, de modo que puedan volver a sus actividades cuando la crisis termine, para mantener a los trabajadores en sus puestos de trabajo mientras dura la crisis, para protegerse del desempleo y de la pérdida de ingresos, y para aliviar las pérdidas financieras.

La Comisión y los Estados miembros deben asegurarse de que el apoyo financiero llegue a las empresas, especialmente a todo tipo de PYME, y a todos los trabajadores, incluidos los autónomos y los que tienen empleos precarios, que son los más vulnerables.

El plan de la Comisión de aplicar con flexibilidad la aplicación de sus normas fiscales y de ayudas estatales es esencial para apoyar a los servicios públicos, que están al límite, así como a las empresas y los trabajadores afectados por la crisis.

Los fondos de la UE invertidos en la protección de los trabajadores y las empresas contra los peores efectos de la crisis deberían ser adicionales a los gastos de los Estados miembros.

Europa debe mostrar responsabilidad, solidaridad y eficiencia al enfrentarse a esta emergencia, protegiendo a todos sus ciudadanos, trabajadores y empresas afectadas.

ETUC, Luca Visentini, General Secretary

BUSINESSEUROPE, Markus J. Beyrer, Director General

CEEP, Valeria Ronzitti, General Secretary

SMEunited, Véronique Willems, General Secretary