Un paso fundamental para acabar con el acoso y la violencia en el trabajo

UGT valora que el Gobierno, por fin, ratifique el convenio 190 de la OIT sobre acoso y violencia en el trabajo


La ratificación de este Convenio es fundamental, máxime cuando algunos partidos políticos están volcados en intentar desdibujar la violencia y el acoso por razón de sexo. Este convenio deberá aplicarse en todos los ámbitos, públicos y privados. UGT ha reclamado durante años su ratificación y crear un instrumento para proteger a las víctimas en el ámbito laboral.

UGT valora que el Gobierno ratifique hoy, tal y como ha reconocido la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, el convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre acoso y violencia en el trabajo, que entrará en vigor una vez se apruebe en el Congreso de los Diputados.

Un convenio aprobado en la 8 Conferencia de la OIT, en junio del año pasado, y que obedece a una demanda que UGT ha reclamado durante años: la necesidad de crear un instrumento para proteger a las víctimas de estas situaciones, en el ámbito laboral.

Este convenio tiene una trascendencia fundamental para los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Más de 800 millones de mujeres, han sido víctimas de algún tipo de violencia y hostigamiento, desde agresiones físicas hasta abusos verbales, intimidación e intimidación en el trabajo.

El convenio define la situación de víctimas de acoso y violencia, incluido el acoso por razón de género y el acoso sexual, sea cual sea la relación contractual, se incluye a los despedidos y los que buscan empleo, así como, a los becarios, voluntarios y pasantes. Además, incorpora la protección frente a terceros, algo que han exigido un importante número de países, cuyas legislaciones no ofrecen ningún tipo de garantías a las víctimas del acoso sexual. Es el caso, entre otros muchos sectores, de las trabajadoras del servicio doméstico, sector fuertemente feminizado, donde las situaciones de abusos sexuales, las perpetran familiares de las personas que contrataron los servicios, no necesariamente el empleador.

Esta acción protectora se extiende a cualquier lugar donde se produzca estas situaciones de acoso y violencia, en los desplazamientos, viajes y eventos relacionados con el trabajo, el alojamiento proporcionado por el empresario y los trayectos entre el domicilio y el lugar de trabajo, así como las comunicaciones relacionadas con el trabajo, incluidas las realizadas por medio de tecnologías de la información.

Este convenio deberá aplicarse en todos los ámbitos públicos y privados. Así el Gobierno deberá adoptar políticas integrales para prevenir y eliminar la violencia y el acoso, y se tendrá en cuenta también el que se produzca por razón de género.