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UGT FICA y CCOO convocan el 6 de marzo una manifestación en Torrelavega en defensa de la industria

El secretario general de UGT FICA Cantabria, Luis Alberto Díez, señala que "Cantabria tiene que tener a su industria en el punto de mira y precisar qué queremos para ella en el futuro"

200225 RdP UGT FICA y CCOO de CantabriaLas federaciones de industria de UGT (UGT FICA) y de CCOO en Cantabria han convocado el viernes 6 de marzo una manifestación en Torrelavega, a partir de las 19 horas, en defensa de la industria y de su futuro en la región.

Así lo anunciaron hoy en rueda de prensa los secretarios generales de las dos federaciones, Luis Díez (UGT-FICA) y Daniel San Miguel (CCOO), tras recalcar que esta primera movilización en defensa de la industria pretende concienciar a la sociedad de la importancia del sector industrial, que aporta el 21% del Producto Interior Bruto (PIB) de Cantabria, y busca la unidad política y social en defensa del sector.

En este sentido, el secretario general de la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT y su homólogo de CCOO matizaron que «la industria no puede utilizarse en la política como arma arrojadiza» y que a lo que aspiran ambos sindicatos es que «exista esa unidad social y política tan necesaria, sin enfrentamientos partidistas».

Díez y San Miguel agregaron que tanto UGT como CCOO venían anunciando desde hace tiempo que la situación del sector industrial cántabro no era buena y que en los últimos meses, en especial desde finales del año pasado, «todo ha empeorado y se ha agravado» con numeroso expedientes de regulación de empleo, la deslocalización de empresas a otros territorios y el cierre de Sniace.

En este sentido, el responsable regional de UGT FICA subrayó que «Cantabria tiene que tener a su industria en el punto de mira y precisar qué queremos para ella en el futuro», tras recordar que «hemos visto muchos estudios y varios planes industriales pero al final todo se queda en papel mojado».

Tanto Díez como San Miguel insistieron en la necesidad de «asentar las bases» de una verdadero plan industrial que ayude al sector a afrontar «retos de futuro muy difíciles», entre los que destacaron el de la descarbonización y la transformación tecnológica.

«Todos somos conscientes de los objetivos medioambientales que tenemos entre manos pero la adaptación a ellos no puede implicar el cierre brusco de empresas, tenemos que afrontarlo de una manera progresiva y escalonada en la que los empresarios se impliquen al máximo», comentó el secretario general de UGT-FICA.

Derogación de la reforma laboral

Otra de las cuestiones reivindicadas por los responsables regionales del sector industrial de UGT de CCOO fue la derogación de la reforma laboral, que según Luis Díez y Daniel San Miguel, ha facilitado la proliferación de expedientes de regulación de empleo, los despidos y unas condiciones laborales cada vez más precarias.

En este sentido, Díez criticó que «algunas regulaciones de empleo pueden ser necesarias pero otras en realidad enmascaran ciertas estrategias empresariales que nada tienen que ver con la marcha de las empresas» y recordó que «la industria ha pasado de ser un sector refugio del empleo estable a ser el que más contratación temporal tiene en Cantabria».

En este sentido, según la Encuesta de Población Activa (EPA), al término de 2019 casi un 20% de los asalariados del sector industrial cántabro tenía un contrato temporal (7.627 de un total de 38.540), casi dos puntos más que un año antes, cuando había un 17,9% (6.450 de 35.852).

Como ya precisó UGT-FICA en un reciente informe, la industria era en Cantabria el sector con menos contratación temporal hasta el año 2013, justo un año después de la entrada en vigor de la reforma laboral, pero a partir de entonces pasó a ser el de mayor contratación eventual con más de un 95%.

De hecho, la industria cántabra no ha bajado del 95% de temporalidad contractual y el año pasado no fue una excepción, ya que un 95,4% de los contratos en el sector fueron eventuales (44.019 de un total de 46.164), casi dos puntos más que la media regional, 93,7%, pese a que ésta es la tercera más alta de España sólo superada por Extremadura (96,31%) y Andalucía (95,27%).