El aumento salarial debe continuar para impulsar el crecimiento

UGT defiende una subida de los salarios, especialmente, los más bajos, que deben alcanzar los 1000 euros al mes en todos los convenios, en línea con el compromiso ratificado con la patronal en el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, y seguir avanzando en el incremento del SMI hasta que alcance el 60% del salario medio, tal y como recoge la Carta Social Europea ratificada por España.



Exige la derogación urgente de la reforma laboral, que ha incentivado no solo la devaluación salarial, sino también el propio trabajo, apostando por empleos cada vez más temporales y precarios, que no garantizan en muchos casos una vida digna.

Demanda al Gobierno que impulse un modelo de crecimiento económico más sólido y sostenible lo que pasa necesariamente por el cambio de nuestro modelo productivo apostando por más y mejor industria y actividades de mayor valor añadido.

El IPC de enero ha subido tres décimas situándose en el 1,1%, desde el 0,8% con el que cerraba 2019. La inflación se ha incrementado durante tres meses, sobre todo debido a la influencia de los precios de la energía –derivados del petróleo y electricidad-, pasando desde cifras cercanas al 0% a valores por encima del 1%.

Así, el precio del petróleo ha aumentado casi un 7% desde octubre, pero parece haberse estabilizado actualmente (en torno a los 65 dólares el barril) con lo que las presiones inflacionarias desde este origen acabarían pronto.

Asimismo, han subido los precios de la electricidad (aumentan en enero un 8%), siendo otros de los grandes causantes en los cambios de la inflación.

Por el contrario, la inflación subyacente- que elimina el efecto de la energía y de otros componentes muy variables – se mantiene en el 1,0%, una inflación baja, si la comparamos con el promedio registrado de 1998 a 2008, la inflación subyacente era algo superior al 2% (conviene resaltar que el Banco Central Europeo considera que hay “estabilidad de precios” cuando la inflación es inferior al 2%)

Teniendo en cuenta los datos de 2019 referentes a la inflación y los aumentos salariales registrados en convenio (2.3%) los sueldos habrían ganado un 1,6% de poder adquisitivo el año anterior. Un aumento que se produce tras dos años de retroceso salarial. Lo que pone en valor el IV AENC que prevé un aumento salarial entre un 2% y un 3%, dependiendo de la productividad, con lo cual cabría esperar aumentos salariales de una índole similar en 2020.

Por otra parte, según las previsiones de inflación que hacen las instituciones internacionales como el FMI o la Comisión Europea, no se esperan tensiones en los precios para 2020. Esto favorece que el Banco Central Europeo no aumente los tipos de interés lo que repercute positivamente en la financiación de empresas y hogares.