El Gobierno consolida el binomio empleo-pobreza

Crece el empleo parcial involuntario y otras formas de subempleo

epa tercer trimestre 2016 UGT

Los datos de la EPA del tercer trimestre del año reflejan cómo la temporalidad y la precariedad se enquistan en nuestro mercado de trabajo. El Gobierno está consolidando el binomio empleo-pobreza, ya que trimestre a trimestre la creación de empleo, la temporalidad y precariedad van de la mano en nuestro país. En este sentido, la población activa ha descendido en 51.200 personas en términos anuales, la temporalidad sube hasta el 27% de los asalariados y la parcialidad involuntaria asciende hasta el 61,3%. Además, el 42% de los desempleados lleva más de dos años en esta situación, hay casi 1,5 millones de hogares con todos sus miembros en paro y la tasa de cobertura media del 2016 es solo del 55%. Con estos datos, la recuperación del mercado de trabajo de este Gobierno es irreal. Para UGT, resulta imprescindible un plan de choque por el empleo, que genere empleo de calidad y con derechos, y otras políticas que apuesten por factores que permitan a la economía crecer a medio y largo plazo y que mejore las rentas de los trabajadores. Solo así conseguiremos encarar la recuperación real y disminuir los niveles de desigualdad y pobreza.

Según la Encuesta de Población Activa (EPA), el tercer trimestre de 2016 refleja 226.500 personas empleadas más que en el segundo trimestre del año (un 1,24%), hasta alcanzar 18.527.500. En términos desestacionalizados esta variación trimestral se reduce al 0,77%.

Por su parte, el desempleo también disminuye, en 253.900 personas (un 5,55%), situándose el número total de desempleados en 4.320.800. En la serie desestacionalizada el descenso es menor: del 3,03%.

En cómputo interanual, las cifras muestran tanto el aumento del empleo (de 478.800 personas, un 2,65%), como la reducción del paro (530.000 personas menos en desempleo, un 10,93%).

Se observa, así, por un lado, un crecimiento de la ocupación que eleva lentamente la tasa de empleo al 61,12% (0,80 puntos más que en el segundo trimestre y 1,77 puntos superior al tercer trimestre de 2015) y reduce la tasa de paro al 18,91% (1,09 puntos menos que el trimestre anterior y 2,27 inferior al mostrado un año antes).

El comportamiento seguido por la población activa explica dos cuestiones: primero, la razón por la que el ritmo de descenso del paro es mayor que el de creación de empleo; segundo, un mayor descenso en términos relativos del volumen de desempleados frente a una lenta bajada de la tasa de paro. Así, la población activa señala una caída trimestral del 0,12% (27.300 personas activas menos) y anual del 0,22% (-51.200 personas). La tasa de actividad baja 0,13 décimas en el trimestre y 0,22 en un año, hasta el 59,28%.

En términos intertrimestrales las cifras son positivas para el sector servicios (donde crece un 1,28% la ocupación, con 178.700 empleados más), la industria (aumenta un 1,37%, con 34.200 ocupados más) y la construcción, con una subida del 2,78% (29.900 empleados más en este sector). Por el contrario, su naturaleza estacional provoca un descenso del empleo en la agricultura (de 16.300 ocupados, un – 2,15%).

En términos interanuales también sobresale el sector terciario en valores absolutos (con 407.600 personas empleadas más, un 2,97%), mientras en términos relativos son los sectores de agricultura y construcción los que se distancian con un crecimiento del empleo del 4,84% y del 2,27% respectivamente. La industria, en cambio, muestra una tímida velocidad anual de generación del empleo del 0,49%.

Estas mejores cifras en el tercer trimestre se originan en el sector privado (217.700 empleos más, un 1,42%), y en menor medida en el público (8.900, del 0,30%). En el año crece la ocupación en ambos casos, aunque con mayor intensidad en el sector privado que en el público (3,06% frente a 0,59%).

Por sexo, desde hace un año, ha aumentado la ocupación y ha descendido el paro, entre los hombres y las mujeres. También se encuentran las mismas diferencias trimestrales, que se trasladan a un descenso de la tasa de paro masculina de 1,01 p.p. hasta el 17,39%, y de la tasa femenina, que se sitúa en un 20,66%, tras un descenso de 1,16 p.p. y manteniendo la brecha de género en más de 3 puntos. En un año han bajado ambas tasas más de dos puntos.

Por grupos de edad, aumenta el empleo en el trimestre en todos los rangos, excepto de 35 a 39 años y de 45 a 49, entre hombres y mujeres (en este caso cae también de 50 a 54 años). En estos grupos no sólo cae el empleo, sino que también lo hace el paro. Una situación que sólo se puede explicar por la caída de la actividad en estos rangos de edad.

En un año, los tramos de edad afectados por el descenso del empleo se concentran entre los 30 y 39 años para ambos sexos y, en el caso de las mujeres, además entre los 20 y 24 años. De hecho, la reducción del paro en el trimestre se muestra en todos los grupos, a excepción del de 16 a 19 años entre las mujeres, donde aumenta.

El número de asalariados ha aumentado desde el segundo trimestre en 216.800 personas (un 1,43%), y aumenta en cómputo anual en 455.700 personas (un 3,05%).

En este sentido, las cifras son relevantes por dos motivos:

  • Primero, debido a la temporada de verano, se produce un fuerte aumento del empleo temporal en el trimestre, con 245.900 asalariados más (un 6,29%), mientras el empleo indefinido desciende un 0,26% (-29.100 personas).
  • Segundo, no se trata meramente de una cuestión estacional, en el año el empleo temporal ha subido un 6,20%, frente a un 1,93% que lo ha hecho el indefinido.

Como consecuencia, la tasa de temporalidad asciende hasta valores máximos, afectando al 27% de los asalariados (casi un punto más que en el tercer trimestre de 2015).

Asimismo, y a pesar de la reducción puntual en este tercer trimestre del empleo a tiempo parcial (una de las características del trimestre de verano es la caída de la parcialidad por el mayor uso que hacen las empresas de los contratos temporales a jornada completa), la parcialidad involuntaria sigue manteniéndose elevada. Casi 1,7 millones de ocupados trabajan a tiempo parcial por no encontrar un empleo a tiempo completo. El porcentaje de parcialidad involuntaria salta más de un punto en el trimestre, al 61,3%.

A ello se añaden los datos de desempleo de larga duración. En 2008 poco más del 20% de las personas en paro llevaba más de un año buscando empleo, un porcentaje que se sigue elevando hasta el 56,6% en el tercer trimestre de 2016, siendo cada vez mayor la incidencia de las personas que llevan buscando empleo más de dos años (41,9% de los desempleados). En concreto, cerca de 2,5 millones de personas buscan trabajo desde hace más de un año y 1,8 desde hace más de dos.

Conclusiones

Para UGT, las cifras de la EPA publicadas hoy muestran que la recuperación del empleo viene de la mano de actividades que demandan un empleo temporal y de baja calidad.

Queda probado que la creación de empleo y la temporalidad van de la mano en España: en los momentos en los que se genera empleo, este es estacional y precario.  Pero además del carácter estacional del empleo en estos trimestres centrales del año, se constata que en el mercado de trabajo español sigue enquistada la temporalidad, la parcialidad involuntaria y otras formas de subempleo.

La tasa de temporalidad sube este trimestre hasta valores olvidados, hasta el 27% de los asalariados. Se puede concluir que la reforma laboral y demás medidas del Gobierno, lejos de corregir la dualidad del mercado de trabajo, están extendiendo la precariedad y la desigualdad en el mercado laboral.

La parcialidad involuntaria definitivamente se consolida como un elemento estructural más de nuestro mercado de trabajo. La tasa se sitúa este trimestre en un 61,3%.

Asimismo, se está produciendo un avance de la precariedad en el desempleo, con una extensión del paro de muy larga duración (el 42% de los desempleados), un volumen importante del número de hogares con todos sus miembros en paro (1.438.300) y 666.600 hogares sin ningún perceptor de ingresos, una tasa de cobertura media para 2016 del 55% y unas políticas de empleo que no están siendo efectivas.

Para UGT la recuperación del mercado de trabajo español es poco sólida. Por ello considera imprescindible un cambio de orientación en la política económica, que apueste por los factores que permiten a una economía crecer a medio y largo plazo, mejorando las rentas de los trabajadores y apostando por un modelo basado en innovación y conocimiento.

UGT propone un plan de choque por el empleo, que contemple políticas activas desde lo público, así como la protección de las personas, teniendo como objetivo la creación de empleo de calidad y con derechos. Todo ello es necesario para que España consiga encarar una recuperación sostenible, para todos, consiguiendo la disminución de los niveles de desigualdad y pobreza.​