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Diez años después de la aprobación de la Ley Reguladora de la subcontratación seguimos necesitando más medios y una mayor labor inspectora

El pasado 19 de octubre se cumplieron 10 años de la aprobación de la Ley 32/2006, de 18 de octubre, reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción, la norma que vino a poner orden a una situación de gran descontrol en el sector y que era una de las principales causas de la alta siniestralidad laboral que padecía nuestro país, como era la subcontratación en cadena

161024 entrevista juankiTranscurrida una década desde su aprobación (la ley entró en vigor seis meses después, el 19 de abril de 2007), el secretario sectorial de construcción y Materiales de Construcción de UGT FICA, Juan  Carlos Barrero, analiza la importancia de la ley reguladora de la subcontratación en la construcción, que contó con un amplio consenso de los agentes sociales y las fuerzas políticas, y en cuya elaboración y aprobación final, UGT FICA jugó un papel fundamental. Atrás quedan las  movilizaciones de los trabajadores, las campañas informativas específicas y las dos huelgas generales llevadas a cabo en el sector con el objetivo de poner orden y freno a una situación que constituyó en su momento una de las principales causas de la siniestralidad laboral, la mayor lacra del mundo del trabajo.

"El control de la subcontratación fue una larga lucha de los sindicatos para reducir la altísima siniestralidad laboral que sufría el sector", recuerda Juan Carlos Barrero, una siniestralidad "que afectaba de forma dramática a las empresas subcontratadas, en la que los sindicatos llegamos a presentar una Iniciativa Legislativa Popular y mantuvimos numerosos contactos con los partidos políticos para que asumieran nuestros planteamientos, consensuaran las propuestas sindicales y vieran la necesidad de acabar con esa "ley de la jungla" que entonces imperaba en el sector". Para hacerse una idea más aproximada de lo que supuso la aprobación de esta ley hay que recordar que "en su momento afectaba a medio millón de empresas y a cerca de dos millones de trabajadores. La ley venía a limitar la subcontratación y la reducía a sólo tres niveles con el objetivo de establecer, junto con otros mecanismos de vigilancia, un mayor control de las empresas que operaban en el sector para, de esta forma, reducir los accidentes laborales".

Además, de la siniestralidad, "la ley perseguía y persigue reducir la altísima temporalidad del sector y fomentar la contratación indefinida, al obligar a la empresas a contar con un número mínimo de trabajadores con contrato indefinido, que se estableció en tres tramos: el 10% durante los primeros 18 meses de vigencia de la ley; el 20% entre los 18 y l os 36 meses, y el 30% a partir de los 36 meses de la entrada en vigor de la ley. De esta forma se mejoraba también la cualificación de los trabajadores del sector y la formación en prevención de riesgos laborales, al obligar a las empresas a acreditar la formación recibida por sus trabajadores en materia preventiva.

En esta línea, la ley "contribuyó también a redimensionar la estructura organizativa de las miles de pequeñas empresas subcontratadas que operaban en el sector, a que dispusieran de los medios técnicos y la tecnología necesaria para llevar a cabo su trabajo, y además, todo ello bajo la supervisión de las empresas contratistas". "En definitiva, la aplicación de la ley significó en sus inicios una reducción significativa de los accidentes laborales que se venían produciendo en este tipo de empresas y la disminución de la actuación de los "pistoleros" que operaban en el sector".

161021 Juanki Ley subcontratacionEl control de la subcontratación se realizaba a través del Registro de Empresas Acreditadas, que es un requisito imprescindible para que las empresas trabajen el sector, y del Libro de Subcontratación, obligatorio en cada obra en donde se subcontraten trabajos a empresas o a trabajadores autónomos. No obstante, "el grado de cumplimiento de la labor de supervisión en estos años ha sido parcial", dadas las dificultades que tenemos los sindicatos para llegar a todas las obras que se llevan a cabo en España. Por ello, desde UGT FICA seguimos instando a alcanzar convenios con las distintas administraciones para realizar visitas a las obras y supervisar al cien por cien el cumplimiento de la normativa. Paralelamente "seguimos denunciando las dificultades con las que nos encontramos para llevar a cabo la labor de control de las obras en materia de prevención de riesgos, y la falta de interés de la administraciones y de las empresas en la lucha por reducir la siniestralidad", que en los últimos años ha vuelto a crecer a pesar de que la crisis redujo el número de trabajadores en más de la mitad. A este respecto el Sindicato "exige una mayor labor inspectora en las obras ya que, transcurridos diez años desde la aprobación de la ley, todavía hay empresas que incumplen la ley" y en los últimos tiempos venimos detectando "un incremento intolerable de los accidentes en este tipo de empresas".

 En la actualidad, el número de empresas y trabajadores que operan en el sector se ha reducido al máximo. La crisis ha dejado un 1.000.000 de trabajadores en el sector, y ha afectado negativamente a los derechos de los trabajadores y a la labor de inspección que se venía realizado en las obras. "Desde UGT FICA venimos insistiendo en la necesidad de que la inspección de trabajo supervise el cumplimiento racional de la ley de subcontratación". "Aunque desde el sindicato llevamos a cabo durante seis meses una campaña informativa en las obras sobre el contenido de la ley y los trabajadores están concienciados de la importancia de la prevención, sin embargo, las empresas no invierten lo suficiente en formación en prevención de riesgos laborales y en seguridad y salud en el trabajo, y más aún en situaciones de crisis como la actual". En definitiva, se trata de una buena ley que, en sus primeros años de vigencia, contribuyó en gran medida a la prevención de los accidentes y de los riesgos laborales, y sobre todo, a conseguir un empleo más estable y digno en el sector. Pero en la actualidad se necesitan más medios y un mayor control de todas las partes intervinientes para evitar que la normativa pierda efectividad, ya que de nada sirve tener una buena ley si no contamos con los medios para aplicarla en toda su plenitud".