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Pedro Hojas: "Renault ha optado por la línea unilateral y dura que le permite la reforma laboral"

Por su interés, reproducimos la entrevista del secretario general de UGT FICA publicada el pasado sábado en el Diario de Valladolid

 

191005 Diario de ValladolidEl secretario general de la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT, participó este jueves en Valladolid en la inauguración de la nueva sede de la Fundación Laboral de la Construcción. Pedro Hojas (Burgos. 1968) conoce de primera mano los avatares de los ERTEs en la automoción, por lo que arremete contra la reforma laboral. Hojas acusa a la Comisión Europea de ser lenta en las decisiones y en las respuestas a la guerra comercial desatada esta semana por Trump en EEUU.

Pregunta.- Los expertos constatan que la industria agrava su caída, advierten de que lo peor está por llegar y prevén que el PIB industrial del mundo caerá un 5%. Desde este miércoles se agudiza la guerra comercial de EEUU con Europa en aeronáutica y agroalimentación. ¿Hay un escenario industrial en retroceso? ¿Está por llegar lo peor?
Respuesta.- La ralentización que se está produciendo es real. Cada día hay un escenario peor. Nos afecta la situación global. En el exterior, toda la situación que Donald Trump ha generado con China nos repercute en el plano industrial principalmente. Están las reacciones a esas ayudas de Europa en Airbus, que van a generar consecuencias arancelarias que nos perjudicarán. La guerra con China... todo el acero que este país e India llevan a EEUU se trae a Europa y Europa; como somos muy lentos reaccionando, no se toman medidas para que ese acero no entre en nuestro continente, lo que nos lleva a situaciones como la de Arcelor Mittal donde se pone en grave riesgo nuestra industria. Europa tiene que saber si queremos ser un continente industrial. No podemos renunciar bajo ningún concepto a la industria; al contrario, debemos seguir siendo la cabeza mundial en industria. Ahora existe el discurso verde o más atractivo, en el que todos nos sentimos representados. Todos queremos una mejor atmósfera, un medio ambiente más limpio, pero tenemos que pensar con la cabeza y aplicar el sentido común. Cuando tú vas donde se ha instalado una industria y esa industria se nos va a otro país, lo primero que te van a trasladar los trabajadores es de qué vivimos. El objetivo de menos emisiones, de menos contaminación, no lo conseguimos con que las industrias se vayan de Europa; al contrario, cualquier industria de Europa está sometida a los mayores controles y a las mayores exigencias de aportación de innovación tecnológica y de emisiones. Esa misma industria se va al norte de África o a cualquier otro país; ninguno, incluso EEUU, tiene las restricciones y los controles que exige la UE.

P.- Es un problema de competitividad también.
R.- Claro. Tenemos que hacer que las empresas en Europa y en España encuentren un marco confortable, donde poder desarrollar su actividad. De cara al medio ambiente, es mejor que estén en Europa porque van a contaminar menos porque somos los más exigentes en emisiones y tenemos que seguir siéndolo.

P.- ¿Debemos modificar los plazos para evitar emisiones contaminantes?
R.- No, tenemos que hacerlo acompasadamente y con una transición justa. En este momento, en el ámbito de la automoción, estamos todos con la fiebre del vehículo eléctrico, no contaminante, híbrido enchufable… Muy bien, pero tenemos que pensar que en este momento los ciudadanos no tienen capacidad de compra de esos vehículos; por precio y por el servicio que prestan. No tenemos la electrificación ni la red viaria preparadas para asegurar que se puede pasar del actual 1% al 15%, o a porcentajes muchos más altos que tenemos que llegar a partir de 2030 o a que hasta 2040 o 2050, según países, no se puedan vender vehículos de combustión.

P.- ¿Y los factores internos?
R.- Los factores internos son debido a la inestabilidad que tenemos. Nuestra federación de Industria lleva años, con el PP de Rajoy y con el PSOE de Sánchez, exigiendo que haya un pacto por la industria; que pongamos las medidas para ese entorno favorable que tienen que tener las empresas para mantenerse e incluso atraer inversiones industriales. Otros países europeos lo están haciendo, están invirtiendo mucho dinero en prepararse. Tenemos que prepararnos para lo que está ya, que es la revolución industrial: la conectividad, la digitalización y la robotización con la industria 4.0.

P.- ¿La inestabilidad derivada de la acumulación de procesos electorales nos está haciendo retroceder a España desde el punto de vista industria?
R.- Sí, no tengamos ninguna duda. Desde luego no avanzamos; y en esto, si no avanzamos, retrocedemos.

P.- En este contexto industrial Castilla y León sufre amenazas. Tenemos ERTEs en Renault, Iveco, Michelin, Nissan… ¿Qué escenario pronostica con esta coyuntura de retroceso? ¿Es preocupante?
R.- Siempre es preocupante. Hay muchas incertidumbres globales y en este caso de la automoción. Estamos en un impasse donde todos se están resituando.

P.- ¿El escenario futuro será la pérdida de actividad y de empleo?
R.- De empleo, sin ningún lugar a dudas. Esta nueva revolución industrial traerá pérdida de empleo directo.

P.- Y esto se va a resentir en nuestra Comunidad, que es prácticamente industrial y de automoción.
R.- Probablemente. Tenemos que ser capaces de que esta pérdida de empleo la generemos en otros sectores de la industria que van a ser necesarios.

P.- ¿Por ejemplo?
R.- Nuestras plantas se tienen que preparar para la electrificación de los vehículos. También las auxiliares y fabricantes de componentes. Un coche eléctrico va a tener muchos menos componentes que uno de combustión. Las administraciones regional y estatal tienen que trabajar coordinadamente en desarrollar estas políticas para que empresas, por ejemplo como Antolín, sigan innovando y ese valor añadido se quede en la Comunidad.

P.- Puede usted cifrar la pérdida de empleo que se puede dar en Castilla y León por esa reconversión de la automoción hacia el vehículo eléctrico y hacia la conectividad.
R.- No me atrevo a dar una cifra concreta, pero de nuestros estudios y de otros que lo han hecho fácilmente puede ser alrededor de un 25% o 30%.

P.- ¿Cómo valora la actitud de estas empresas de Castilla y León que se niegan al acuerdo en las negociaciones de los ERTEs? Sobre todo con Renault, que se jacta de llegar siempre a acuerdos en esta Comunidad y con un presidente, José Vicente de los Mozos, que presume de ser de aquí.
R.- Renault ha optado por la línea de actuar unilateralmente.

P.- Una línea dura.
R.- Claramente. Eso sí, la línea claramente dura que le permite la reforma laboral. Cuando exigimos derogar la reforma laboral, hacemos hincapié en que no necesitan autorización administrativa ni demostrar las causas que le llevan a estas medidas traumáticas. La negociación suele ser una puesta en escena, pero no una negociación real.

P.- ¿Esto ocurre también porque hay una debilidad en la capacidad de respuesta de los trabajadores?
R.- Cuando vemos lo que ocurre en el entorno, no es debilidad; somos realistas al ver la situación de las factorías. Si Renault nos dice que el mercado en el mundo está cayendo, y es verdad, y lo único que plantea es despedir trabajadores… es difícil. Esperamos que pronto se retome la actividad con nuevos lanzamientos y sobre todo se retome la estabilidad europea y los ciudadanos vuelvan a consumir. La realidad es que el consumo se ha frenado, nos están metiendo de nuevo el miedo en el cuerpo y estamos en tasas de ahorro superiores a cualquier otro momento. Esto es fruto del miedo y la sicosis que hemos metido a los ciudadanos y ciudadanas de este país y de Europa en general. Como no reactivemos el consumo, el problema se agrandará.

P.- Es una paradoja que, en estas empresas, y Renault es una de ellas, se hagan muchas horas extraordinarias y a la vez se supriman turnos.
R.- Sí. Nuestra sección sindical va a estar muy vigilante porque no es de recibo las horas extras en Renault o en cualquier empresa. Hemos pedido a los trabajadores que no hagan horas extras. Con la medida que ha adoptado Renault, tenemos que ser conscientes de que no se deben hacer horas extras;  por solidaridad, por compromiso, por entender la situación de los cientos trabajadores que han sido despedidos. Exigiremos a la Administración que actúe si se pasan de las permitidas.

P.- Además de los fabricantes y las empresas auxiliares grandes, hay pequeñas empresas que se van a ver resentidas por esta situación. Seguramente están más indefensas.
R.- Sí, claro. Están más indefensas y la suma de todas ellas es superior a lo que afecta al fabricante. Además, van a tener menos capacidad de respuesta para afrontar socialmente estas situaciones.

P.- Las administraciones han puesto a Renault una especie de alfombra de oro, no solo por subvenciones sino por parques de proveedores a la carta en situaciones muy ventajosas. ¿Debería ser más exigente la Junta con esta compañía cuando ve que adopta decisiones unilaterales negativas para los trabajadores?
R.- Podría serlo. Tienen el deber de velar porque se cumplan las actuaciones que tienen que hacer por las ayudas que reciben. Si hubiera el preceptivo permiso administrativo, ya nos encargaríamos nosotros de presionar a las administraciones en la concesión del ERE. Pero eso no lo permite la reforma laboral.

P.- Una reforma laboral que han exigido su derogación al gobierno y Pedro Sánchez ha ido virando su discurso. ¿Confía en que si gana las elecciones derogará las dos reformas laborales?
R.- Confío en que sí. Estamos preocupados. La UGT no entrará a negociar ningún estatuto de los trabajadores si no se deroga la reforma laboral. Que no cuenten con nosotros para eso. Volvamos al status quo anterior y negociemos el estatuto. La gente no puede aceptar, lo vemos con Renault y otras empresas que actúan unilateralmente.

P.- Como burgalés y sindicalista muy ligado a esta tierra, ¿cómo valora el gobierno de coalición del PP y Ciudadanos?
R.- (sonríe) Por lo que veo y me llega de mis compañeros, parecen dos gobierno en uno. Es un problema; quiero entender que es un problema de juventud, que todavía les falta rodaje. No he entendido la posición de Ciudadanos. Un partido que a nivel nacional ha defendido la renovación, que no se puede llevar tanto tiempo en el gobierno, resulta que al final es cómplice y actor necesario para que en una comunidad tenga la mayor duración un partido en el poder, superando incluso a Andalucía. La credibilidad de Ciudadanos queda muy en entredicho por el compromiso que había alcanzado Igea en este aspecto.

P.- ¿Qué opina del incumplimiento de la Junta en implantar las 35 horas en función pública?
R.- Confío en que Ángel Ibáñez llegue a acuerdos y respete lo firmado. No tiene ningún sentido; todas las comunidades autónomas, incluso el Gobierno central, están llegando a acuerdos. Hay necesidad de contratos de funcionarios en sanidad, policía municipal… hay carencias de efectivos. Tarde o temprano tenemos que hablar del tiempo de trabajo, también en la industria. Las jornadas se tienen que reducir. Tenemos que hablar de eso y de los temas impositivos, de la fiscalidad. La productividad que ganamos con la tecnología tiene que volver a la sociedad. Cuando hablamos de la fiscalidad de los robot, estamos hablando de esto.

P.- ¿Le parece lógica esa huelga?
R.- Si había un acuerdo firmado y la Administración no respeta ese acuerdo, algo hay que hacer. Los trabajadores tienen que responder y luchar por sus derechos. Haría un llamamiento a todos los trabajadores de la administración pública para que piensen si quieren que se respeten sus derechos o no.

P.- Algo más de tres años al frente de la FICA. ¿Qué ha sido lo doloroso y lo que más satisfacción le ha dado?
R.- Lo más doloroso fue la situación interna que tuve que afrontar con despidos de trabajadores. No estaba preparado mentalmente para afrontarlos, pero la situación económica me llevó a abordarlo nada más llegar a la Federación estatal.

P.- ¿Y lo más positivo?
R.- Las oportunidades a nivel personal de conocer personas, concebir acuerdos que benefician a muchos trabajadores y que lo agradecen. Haber conocido a los temporeros del campo, que lo pasan muy mal, que tienen unas condiciones de vida muy difíciles… la lucha que estamos teniendo para que se les aplique el salario mínimo interprofesional con patronales rácanas que no se lo reconocen.

P.- Usted ha participado en la inauguración de la nueva sede de la Fundación de la Construcción. ¿Se ha reinventado este sector después de ser uno de los más afectados por la crisis?
R.- El sector de la construcción ha evolucionado en temas medioambientales, energéticos, en aislamientos térmicos… Hecho a pulmón del propio sector que ha hecho la mayor reconversión sin ayudas de ninguna administración. Necesitamos volver a hacer atractivo el sector para los jóvenes. Tenemos verdaderos problemas para encontrar profesionales cualificados que conozcan el oficio. Es preciso garantizarles una estabilidad, buenas condiciones laborales y salariales, y que vean positivo y atractivo su trabajo. Que no se vea minusvalorado trabajar en la construcción.

P.- Recuperar la autoestima.
R.- Claro. Exigir el certificado de profesionalidad de la administración, que cualquiera no sirva para trabajar en la construcción.