La construcción acumula cuatro accidentes laborales mortales en Cantabria en el último año, el mayor número desde 2008

Un informe de UGT FICA Cantabria cifra en 787 accidentes con baja en jornada laboral los registrados desde agosto del pasado año hasta julio de este año

190916 accidentes cantabriaEl sector de la construcción acumula en el último año hasta el pasado mes de julio cuatro accidentes laborales mortales en Cantabria, uno más que la mayor cifra contabilizada hasta ahora en el mismo período por el Instituto Cántabro de Seguridad y Salud en el Trabajo (ICASST) en el año 2008, pese a que hace 10 años había más de 21.000 trabajadores expuestos al riesgo (21.089), un 35% más que los algo más de 13.700 contabilizados en la actualidad (13.754).

Según un informe elaborado por la Federación de Industria, Construcción y Agro del sindicato (UGT FICA) y la Secretaría de Salud Laboral de UGT, desde agosto de 2018 a julio de 2019 (franja de duración interanual de las estadísticas del ICASST), la construcción cántabra registra un total de 787 accidentes con baja en jornada laboral, la mayor cifra desde el año 2011.

De hecho, la construcción es el sector económico de la región con mayor incremento de la siniestralidad laboral en comparación al mismo período del año pasado, casi un 29% (de 611 a 787 accidentes), más del doble que la media regional (+12,84%); siendo además el único sector donde aumentan los accidentes de trabajo de todo tipo de gravedad, tanto los leves (+171 ó 28,3%), los graves (+1 ó 12,5%) como los mortales, ya que en este último caso en 2018 no se contabilizó ninguno.

Como puntualiza Luis Díez, secretario general de UGT-FICA, la federación del sindicato donde está inscrito el sector de la construcción, «desde el año 2014 en este sector aumenta el empleo y el número de trabajadores con las contingencias de accidentes laborales y enfermedades profesionales cubiertas (de 8.823 a 13.754), aunque esto no justifica que estemos en niveles de accidentalidad propios de la burbuja inmobiliaria en los casos de más gravedad cuando por entonces había el doble de profesionales que ahora».

Según el ICASST, que mide el impacto de la siniestralidad laboral en función del número de trabajadores expuestos en cada momento en el denominado Índice de Incidencia (número de accidentes laborales por cada 100.000 trabajadores), el citado indicador en los casos de accidentes mortales es en la actualidad de 29,1 en la construcción, lo que duplica el registrado en 2008 (14,2), pese a que había hace 10 años 7.335 trabajadores más en el sector.

UGT-FICA matiza que tres de los cuatro accidentes laborales mortales registrados en el sector de la construcción de Cantabria desde agosto del año pasado a julio de este año corresponden a los siete primeros meses de 2019, los mismos que los contabilizados en el mismo período de 2008, aunque el índice de incidencia actual también duplica al de por entonces (29,5 por 12,6) porque se ha pasado de 23.894 a 15.975 trabajadores según las cifras medias de cada mes entre enero y julio.

«Algo se está haciendo muy mal en la prevención de riesgos laborales si tenemos en la construcción más trabajadores fallecidos en su jornada laboral que hace 10 años y se registra el mayor número de accidentes laborales en el sector desde 2011», puntualiza el secretario general de UGT-FICA, que recuerda que, «la calidad en el empleo está bajo mínimos históricos en todos los sectores y el trabajador de la construcción es con notable diferencia el que más horas efectivas de trabajo tiene de todos ellos».

Según la última Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE, la jornada laboral mensual media de un trabajador de la construcción en Cantabria ascendía en el primer trimestre de este año (última estadística difundida) a 153,4 horas efectivas de trabajo (38,3 horas a la semana); 16 horas mensuales más que los del sector primario (137,2 horas), algo más de 6 horas más que en la industria (147,3) y 20 horas más que en los servicios (133,4 horas mensuales).

Mayor siniestralidad laboral desde 2010

El notable incremento de la siniestralidad laboral en la construcción coincide con un incremento generalizado en todos los sectores productivos de Cantabria, que sólo en el último año ha repuntado en todos ellos casi un 13% (+673 accidentes) con un balance total de 5.913 siniestros, la mayor cifra desde el año 2010, cuando por última vez se registraron más de 6.000 (6.315).

«Es innegable que en la crisis económica y en los últimos cuatro años de recuperación económica la siniestralidad laboral aumenta sin cesar y se observa un significativo paso atrás en la prevención de riesgos laborales», recalca Mónica Calonge, responsable regional de salud laboral de UGT, que añade que «las estadísticas provisionales de este año 2019 apuntan a un nuevo aumento de accidentalidad laboral más que significativo».

Según el ICASST, al margen de que la construcción registre en la actualidad el mayor número de accidentes laborales desde 2011, los 1.247 en la industria es también el mayor número desde 2012; y los 3.612 de los servicios, el mayor registro desde los 3.681 de 2009. Sólo el sector primario, con 267 siniestros, se mantiene más o menos en cifras similares a años anteriores, aunque con ya dos accidentes mortales en el último año.

Para la responsable regional de Salud Laboral de UGT, «de poco sirven las buenas leyes, como la de Prevención de Riesgos Laborales, si luego no se cumplen y las administraciones públicas no ponen los medios necesarios para ello, tanto para prevenir y persuadir como para sancionar a los incumplidores».

Calonge subraya al respecto que «el problema no es sólo que se cumpla o no la ley, hay otras cuestiones en las que hay implicarse mucho más para evitar la situación actual y en este sentido no hay que olvidar por ejemplo que los riesgos psicosociales, que están directamente ligados a la calidad del empleo, son la segunda causa de los accidentes mortales pero, sin embargo, en las empresas ni se la hace caso ni existen evaluaciones de riesgos laborales específicas para combatirla».

«No es admisible que por ganarte la vida la puedas perder en tu puesto de trabajo», concluye Calonge, tras criticar que «muchos empresarios todavía no han entendido que la prevención de riesgos laborales no es algo voluntario, es de obligado cumplimiento por el interés general».