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España en el furgón de cola de la UE en innovación, por los recortes de la última década

España ha retrocedido tres puestos, en solo un año, en el principal indicador europeo de innovación, por los recortes presupuestarios en la última década. Ocupa el puesto 19 por capacidad de innovación, aunque sea la cuarta economía por PIB de la UE. La falta de oportunidades empuja a nuestros jóvenes a la emigración. Somos el segundo país de la Unión que ha perdido más trabajadores con alta cualificación en el periodo 2007-2017.

UGT exige la inmediata puesta en marcha de un proceso negociador tripartito y bipartito para conformar una nueva Estrategia Innovadora para España. Demanda a Gobierno y empresas la confección de un plan exhaustivo de formación continua profesional, convirtiéndola en un derecho.

La publicación del último European Innovation Scoreboard demuestra los dañinos efectos de la década de recortes en I+D+i, suscritos por el Gobierno del Partido Popular. Así, nuestro país confirma una inadmisible tendencia negativa en la comparativa europea, que se concreta en un retroceso histórico de tres puestos en el ranking general. De esto modo, mientras nuestros vecinos europeos cada vez aumentan sus recursos humanos y monetarios dedicados a esta materia, España se instala en una injustificable parálisis.

Este salto atrás hace que la propia Comisión Europea describa el desempeño innovador de España como mediocre, colocándonos en el furgón de cola de la Unión, por detrás de economías como Malta, o Chipre, que nos han adelantado en el último año. Se trata de una posición en completa contradicción con la potencialidad económica de España, cuarta economía por PIB de la UE.

El empeoramiento es absolutamente generalizado: de las 10 dimensiones que analiza el estudio, España retrocede en el 70% de los mismas. Nuestros vecinos lusos y galos, sin ir más lejos, han conseguido mejorar en la mayoría de los mismos indicadores.

Detrás de esta tremenda devaluación de nuestra capacidad innovadora están los recortes presupuestarios y la mala gestión de las inversiones. La denominada década perdida en I+D+i1 que disminuyó dramáticamente la capacidad de las Administraciones Públicas para invertir, más unas políticas de concesión de las ayudas públicas claramente fallidas, que únicamente ejecutan la mitad de los mermados presupuestos, explican la penosa situación española.

Los jóvenes tienen que emigrar

De nuevo, entre los principales fallos que describe el indicador europeo se encuentran aspectos relacionados con el empleo, el trabajo y las personas. A pesar de que nuestro sistema educativo provee, de un número suficiente de graduados y doctorados, el empleo dedicado a la innovación y a actividades intensivas de conocimiento sigue siendo muy bajo. Tal y como expone el INE, el volumen de personal dedicado a estas actividades sigue siendo, aun hoy, inferior al de 2010. Este desequilibrio obliga a nuestros jóvenes a emigrar para conseguir un empleo digno relacionado con la I+D+i: según el estudio EU Mobile Workers, España es el segundo país de la Unión que ha perdido más trabajadores con alta cualificación en el periodo 2007-2017.

Otro aspecto negativo es el relacionado con el lifelong learning: el estudio remarca nuestros nulos avances en formación continua en el puesto de trabajo, confirmando otros análisis previos (INE, Foro Económico Mundial) que ponían de manifiesto cómo las empresas españolas no dedican ni tiempo, ni recursos, a la formación de sus trabajadores.

Buscar soluciones ya, desde el diálogo social

La situación descrita es alarmante y necesita de acciones urgentes y de calado. No podemos esperar más: no solo hay que recuperar lo perdido, sino que debemos colocarnos en el lugar que nos corresponde.

En consecuencia, UGT exige la inmediata puesta en marcha de un proceso negociador tripartito y bipartito para conformar una nueva Estrategia Innovadora para España, que abarque todas las vertientes científicas, tecnológicas y de transformación digital de la economía y el empleo.

El Sindicato exige al Gobierno un incremento sustancial de los presupuestos dedicados a la I+D+i, articulando una ejecución real y completa de los mismos. Simultáneamente, exhortará a las empresas a poner en marcha medidas negociadas de fomento de la cultura innovadora, a aumentar su inversión real en innovación, mientras se garantiza el empleo y se mejoran las condiciones laborales de científicos, tecnólogos e investigadores, para evitar a la emigración de nuestros jóvenes.

Finalmente, UGT demanda a Gobierno y empresas la confección de un plan exhaustivo de formación continua profesional, convirtiéndola en un derecho que cambie la configuración actual de jornada laboral de 40 horas a una nueva de 32 y 8 horas, éstas últimas íntegramente dedicadas a la formación de los trabajadores.