Jóvenes españoles menores de 25, campeones de la precariedad en Europa

La organización juvenil RUGE (Revolución Ugetista) considera que la juventud española, especialmente los menores de 25 años, se está convirtiendo en “el divino tesoro” de las empresas, a costa de empleos cada vez más temporales, precarios y baratos.

► La tasa de paro de los menores de 25 se sitúa aún en el 34,97% y la tasa de temporalidad en el 72,8%, un 33,6% superior a la media de la zona euro.

► RUGE considera que hay que derogar las dos últimas reformas laborales y establecer medidas específicas para incentivar un empleo digno para nuestros jóvenes, en el marco del diálogo social.

► Propone, entre otras cosas: fomentar el contrato de relevo y la jubilación parcial a los 61 años, poner en marcha un Estatuto de Prácticas no Laborales, establecer un nuevo contrato de formación y aprendizaje e impulsar una red de oficinas de empleo juvenil a nivel estatal con orientadores especializados.

El mercado laboral español maltrata a nuestros jóvenes, especialmente a los menores de 25 años, según constatan los datos de la Encuesta de Población Activa relativos al primer trimestre del año. Este colectivo es uno de las principales víctimas de una normativa laboral tremendamente injusta que fomenta empleos temporales, precarios y baratos. Los datos constatan esta realidad:

Desempleo y ocupación

La tasa de desempleo de los menores de 25 años se situó en el 34,97% (afectando a 508.800 personas, que representan el 15,17% del total de desempleados).

En términos interanuales el número de parados menores de 25 años se ha reducido en 6.400 personas, a un ritmo muy por debajo del porcentaje global (-1,24%, frente al -11,64%).

Respecto a los datos de ocupación, en el primer trimestre del año se registraron 946.200 jóvenes menores de 25 años ocupados (56.600 menos que en el trimestre anterior. Si bien en términos interanuales la ocupación ha aumentado en 46.600 personas jóvenes). La ocupación de jóvenes aumente a un ritmo superior al de la tasa general en términos interanuales (4,83%, frente a 3,16%).

Las mayores subidas de tasas de paro, comparando el primer trimestre de este año, con respecto al mismo periodo del año anterior, en los menores de 25 años, se dan en La Rioja, Cantabria, País Vasco, Canarias y Madrid. Por otra parte, las regiones con mayor tasa de paro de los menores de 25 años continúan siendo Andalucía, Canarias Cantabria, Extremadura y Ceuta y Melilla (en todas ellas la tasa de paro supera el 40%).

El territorio donde hay más ocupados menores de 25 años es en Cataluña y donde hay menos es en Melilla.

RUGE muestra su preocupación porque el leve descenso interanual del desempleo de los menores de 25 años se haga en base a peores empleos.
Temporales y precarios

La tasa de temporalidad, en los menores de 25 años, asciende al 72,8%, un 33,6% superior a la registrada en la zona euro (54,5%)

La ocupación en los menores de 25 años se realiza en modalidades de contratación de naturaleza temporal. Prevalecen los contratos para obra y servicio (148.100 contratos) y los contratos por obra o servicio determinado (208.600 asalariados), según los datos de la EPA correspondientes al primer trimestre del año.

Los contratos de aprendizaje, formación y práctica representan menos del 10% de la contratación de este colectivo, lo que demuestra que hay una precarización en el acceso al mercado de trabajo, es decir se recurre más a becas que a contratos de prácticas.

Además, cada vez hay más contratos de corta duración (el 26,7%).

El 90% de las personas (alrededor de 17.000) que trabajan en plataformas digitales son jóvenes. El no reconocimiento de la relación laboral por cuenta ajena de estos trabajadores tiene un elevado coste que repercute en la pérdida de 4.000 euros de salario al año de media por cada trabajador y de 6.000 euros de cotizaciones a la Seguridad Social.
Propuestas

Además de derogar las dos últimas reformas laborales, especialmente la de 2012, que apuesta por un mercado laboral precario y de bajos salarios, UGT propone medidas específicas para favorecer el empleo de los jóvenes. Entre ellas:

Fomentar el contrato del relevo y la jubilación parcial, nuevamente a los 61 años, utilizando la financiación del Fondo Social Europeo.

Poner en marcha un Estatuto de Prácticas no Laborales para regular de manera eficaz los requisitos que tienen que cumplir las empresas e instituciones, la duración máxima de las prácticas o un marco de protección social y de prevención de riesgos laborales.

Un nuevo contrato de formación y aprendizaje con penalizaciones a las empresas que abusen de su uso con el único fin de recibir bonificaciones del Gobierno.

Una red de Oficinas de Empleo juvenil, a nivel estatal, tomando como modelo a los países nórdicos, que cuentan con orientadores especializados. Se trata de desarrollar acciones efectivas en el marco del Plan de Garantía Juvenil, para frenar la elevada tasa de paro juvenil.