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UGT FICA aplaude que la mayoría de los falsos autónomos de Embutidos Rodríguez respalden el acuerdo de consenso que regulariza su situación

La Federación rechaza que el otro sindicato convoque una huelga con un apoyo minoritario de afectados y reprende a la diputada de Podemos por León por su desconocimiento del acuerdo alcanzado

 

190315 embutidos rodriguezLa Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT aplaude la actitud de la gran mayoría de los trabajadores de Embutidos Rodríguez provenientes de la cooperativa de trabajo asociado Servicarne por el apoyo ofrecido a la propuesta de consenso elaborada por UGT FICA para regularizar su situación, que afecta a casi 400 trabajadoras/es, y dar normalidad de una vez por todas a la relación laboral que mantienen con la empresa. UGT FICA celebra el ejemplo de dignidad y honestidad que han dado estas/os trabajadoras/es al acudir a la asamblea convocada por la Federación, a pesar de las presiones en contra, y al aceptar la propuesta que garantiza la estabilidad y calidad en el empleo.

UGT FICA no ha pretendido en ningún momento que su propuesta fuera bendecida por todas las partes que han venido participado en las negociaciones iniciadas el pasado mes de diciembre, pero sí que, al menos, fuera analizada por los trabajadores afectados y, si así lo estimaban oportuno, la apoyaran con su aceptación en asamblea, como finalmente ha ocurrido, por abrumadora mayoría. Es más, de las tres partes que componían la mesa, dos han compartido la propuesta, y solo una la ha rechazado, sin aportar otra alternativa que la vuelta a la conflictividad.

Desde la Federación hemos actuado con sumo rigor para no herir sensibilidades e intentar sumar el máximo posible de voluntades a nuestra propuesta. Por ello nos resultan especialmente lamentables las críticas vertidas por la diputada de Podemos por León, Ana Marcello, y por el secretario de Movimiento Sociales de Podemos, Rafael Mayoral, que han demostrado en sus declaraciones un desconocimiento mayúsculo no solo del desarrollo de las conversaciones que han desembocado en la firma del acuerdo, sino también, y lo que es más grave, del contenido del propio acuerdo firmado. Ambos políticos son libres de opinar o no sobre un acuerdo, pero ir en contra de lo expresado por la mayoría y hacer uso de verdades a medias o afirmaciones que no se ajustan a la verdad resulta, cuando menos, arriesgado. Si en lugar de hablar sólo con una de las partes interesadas lo hubieran hecho con las tres, o si por lo menos, se hubieran leído el acuerdo, habrían comprobado que no nos hemos inventado nada, y que el contenido del documento es similar al firmado y defendido por ambos sindicatos en otras empresas que han atravesado y atraviesan la misma situación. En UGT FICA defendemos que lo hemos firmado para unas/os trabajadoras/es debe servir también para otras/os en una situación similar. Es un principio básico de coherencia, pero también de defensa de la colectividad, y no sólo de un grupo, por muy afín que pueda ser a unas ideas determinadas. En política quizá valga todo, pero cuando se trata de los derechos de los trabajadores, desde nuestra Federación no consentimos que se falte a la verdad ni se juegue con la estabilidad ni con la dignidad del empleo.

Por ello sometimos el contenido de la propuesta a una asamblea a la que acudió más de la mitad de los cooperativistas afectados y en la que expresaron su apoyo mayoritario a la misma. Si se califica de fraude a una asamblea a la que asisten más de la mitad de los afectados, cómo se califica a una reunión a la que asisten tan sólo 35 trabajadores y se decide convocar una huelga que vincula a toda a la plantilla. Habría que preguntarse si todas esas personas estaban de acuerdo cuando, posteriormente y según nos aseguran distintas fuentes, se interpusieron 170 demandas individuales basadas en el derecho a trabajo, después de la primera jornada de huelga, que fue escasamente secundada.