UGT FICA denuncia el proceso de subrogación de trabajadores de Tragsa a la nueva sociedad de servicio de emergencias de la Generalitat valenciana

La Federación condena que la cesión de personal se quiera imponer a los trabajadores adscritos al servicio de incendio de TRAGSA sin el consentimiento del propio trabajador y sin haber evaluado los puestos de trabajo necesarios para garantizar la continuidad del servicio

 

190228 brif tragsaLa Sección Sindical de UGT FICA en la empresa pública Transformaciones Agrarias SA (TRAGSA), ha transmitido a la Generalitat Valenciana su más enérgica protesta por la forma en que se está desarrollando el proceso de subrogación del personal en convenio de TRAGSA adscrito al servicio de incendios,  la nueva sociedad valenciana de gestión integral del servicio de emergencias (SGISE) como sociedad mercantil del sector público instrumental, adjudicataria del servicio.

La Sección Sindical considera que la sucesión entre empresas debe llevarse a cabo de conformidad con las exigencias de la normativa vigente y, por ende, a la cesión del personal suscrito al vigente convenio colectivo de las Brigadas de Bomberos Forestales de la Comunidad Valencia.

UGT FICA considera inaceptable que esta cesión de personal se quiera imponer a trabajadores que llevan desarrollando de forma ejemplar y con total dedicación toda su vida laboral (en algunos caso con más de veinticinco años de servicio) dentro del convenio colectivo de TRAGSA y que sólo en los últimos años por motivos contractuales y siempre por determinación de la empresa, han desarrollado su actividad laboral adscritos al servicio de incendios. Es por ello que entendemos que la cesión de personal adscrito al servicio de incendios por razones técnicas y organizativas derivadas de una cesión de su puesto de trabajo a la nueva mercantil debería venir precedida del consentimiento del trabajador afectado y, en cualquier caso, sin haber evaluado previamente los puestos de trabajo estrictamente necesarios para cubrir con garantías la continuidad y buen desarrollo del servicio. De no hacerse así, podría entenderse como un uso fraudulento de todo este proceso con el objetivo de aligerar la plantilla y desprenderse, sin coste y sin pudor, de trabajadores con una amplia y dilatada trayectoria en la empresa, lo que se denomina un ERE encubierto.