UGT FICA reclama al nuevo Gobierno un Pacto de Estado por la Industria que contribuya a crear empleo de calidad

Pone en valor que se haya recuperado el Ministerio de Industria, recuerda la urgencia de impulsar la reindustrialización del país y el diálogo social sectorial, y exige derogar la reforma laboral para acabar con la precarización del mercado laboral

 

La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT considera una buena noticia que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez haya recuperado el Ministerio de Industria. No obstante, espera que esta iniciativa no sea testimonial y signifique un primer paso hacia un verdadero diálogo social sectorial y hacia la consecución de un Pacto de Estado por la Industria, uno de los principales ejes reivindicativos que UGT FICA viene reclamando desde hace años.

La Federación considera urgente y vital que el nuevo Gobierno desarrolle las medidas y políticas de estado que configuren, en su conjunto, una política industrial integral sostenida en el tiempo que sitúe a la industria como motor de la economía y de la creación de empleo estable y con derechos, en la línea de la Declaración de los Agentes Sociales instando al desarrollo de un Pacto de Estado por la Industria, firmada el pasado 28 de noviembre de 2016. Este documento, ya consensuado por los sindicatos mayoritarios y la buena parte de las patronales industriales, debería ser un buen punto de partida en el que apoyarse para, entre todos y conjuntamente, poner en marcha la política industrial que necesita nuestro país.

Dicho esto, UGT FICA alerta sobre las dificultades que va a entrañar la aplicación de una verdadera política industrial integral dado que la configuración que se le ha dado al actual Ministerio de Industria no contempla competencias que consideramos fundamentales para su correcta aplicación. Así, echamos en falta que el Ministerio de Industria sea competente en materias que se han vuelto a dispersar en otros ministerios, como la política energética y de medio ambiente (han ido al Ministerio para la Transición Ecológica), el desarrollo de la Sociedad de la Información y la Agenda Digital (Ministerio de Economía y Empresa), o el desarrollo tecnológico e innovación en todos los sectores (Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades), lo que va a dificultar sobremanera la puesta en marcha de la política industrial integral que necesita este país y viene defendiendo la UGT.

Nos encontramos en un momento crucial. El inicio de esta nueva legislatura debería servir de estímulo para abrir, de una vez por todas, un amplio debate sobre qué estructura económica queremos para nuestro país, qué medidas han de adoptarse para conseguirlo, qué canales de diálogo social han de establecerse para que, conjuntamente, Administraciones, partidos políticos y agentes sociales, podamos acordar un diagnóstico de la situación, definir los objetivos y diseñar las medidas en materia industrial.

Es necesario modificar el modelo económico y reindustrializar el país para dar a la economía española la solidez necesaria que le permita afrontar con solvencia los retos presentes y futuros. Debe ser objetivo prioritario. No podemos pasar por alto que los países más desarrollados de la Unión Europea, así como los países emergentes, han apostado por el desarrollo industrial como base fundamental de su crecimiento. Por ello han salido más rápido de la crisis económica. Así, urgimos a que España alcance el objetivo marcado por la Unión Europea de incrementar al menos hasta el 20% el peso de la industria en el conjunto del PIB en el año 2020.

Sin lugar a dudas, la industria ha demostrado ser el sector económico más adecuado para garantizar un crecimiento económico equilibrado ya que se ha caracterizado por tener un empleo más estable y con más derechos que otros sectores económicos.

Es imprescindible, además, que de forma prioritaria se desarrolle, programe y regule una Política Energética estable sustentada en un Pacto de Estado por la Energía, fruto del diálogo social, que no dependa del Gobierno de turno y enmarcado en la Política Energética Europea. Este Pacto debe tener en cuenta principios básicos como la competitividad, la sostenibilidad, la seguridad de suministro y la interconexión de redes. Además, debe recoger aspectos como la seguridad jurídica y la estabilidad regulatoria, la garantía de suministro fiable, y un mix equilibrado y diversificado, que no renuncie a ninguna fuente energía, con un sistema transparente de formación de precios, asumibles para empresas y consumidores, sin olvidar la necesidad de una planificación estratégica de inversiones en infraestructuras.

Es preciso establecer una Política de I+D+i y el desarrollo tecnológico y digital que facilite y apueste por la actividad innovadora de las empresas. Para ello es imprescindible incrementar la inversión pública y privada en investigación, desarrollo e innovación que aumente la generación de producciones de mayor valor añadido.

Al mismo tiempo, instamos a que el nuevo Gobierno impulse una Política de Formación y Empleo que garantice el desarrollo de la capacitación de los trabajadores a lo largo de la vida laboral.

En paralelo a la apuesta por la industria en nuestro país, UGT FICA espera que el nuevo Gobierno dé los pasos necesarios para reactivar el diálogo social sectorial, prácticamente inexistente durante los años de gobierno del anterior ejecutivo, que constituye un pilar básico en el desarrollo de los derechos socio laborales en nuestro país y que tantos ejemplos de progreso y avance en materia laboral ha protagonizado. A este respecto, la Federación espera que se produzca un giro de 180 grados en la interlocución con el Ejecutivo socialista, que se establezcan mecanismos institucionalizados de diálogo social que permitan un análisis en profundidad de la situación y necesidades de la industria. Este giro debe contribuir a recuperar el clima de confianza indispensable para avanzar conjuntamente en la mejora del país.

Finalmente, pero no menos importante, es la reclamación de UGT FICA para que la incipiente recuperación económica que viven nuestras empresas llegue también a los trabajadores y trabajadoras de nuestro país de forma que puedan ver restaurado el poder adquisitivo de sus salarios perdido durante los años de la crisis. Esta reclamación tiene que venir necesariamente a través de una negociación colectiva en la que prime el diálogo social y no la imposición por una de las partes. Para ello es necesaria la derogación de la reforma laboral, que no ha traído más que incremento de la desigualdad, de la precariedad y de la temporalidad de nuestro mercado de trabajo y ha contribuido a la aparición de una nueva clase social, la del trabajador pobre. Además, ha desequilibrado la negociación colectiva dando más poder a los empresarios y dificultando el diálogo social sectorial.

 En definitiva, la Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT espera que el nuevo periodo político que se abre con el Gobierno de Pedro Sánchez signifique un cambio radical en la manera de entender la política industrial, el diálogo social y el compromiso en defensa del progreso del país y la dignificación de la clase trabajadora.